50 años de la canción "Rio de los Pajaros"
Un coro entusiasta de voces, canta en medio de un asado gurisito pelo chuzo/ ojitos de yacaré/ barriguita chifladora/ lomito color café/. Esta situación era un ritual repetido y emocionalmente sentido en los 60 s, cuando los amigos se reunían a compartir. Era la confirmación de una incipiente identidad nacional, que en cada uno de nosotros se revelaba en la convivencia con el cercano prójimo.
¿Quién puede negarse el disfrute interior que significa el contenido de las estrofas de esta canción? ¿Quien no ha hecho alguna vez noche al borde de un arroyo, o al borde del río patrio?.¿Quien no ha sentido entonces como suyo en esas circunstancias aquello que dice que: ...el Uruguay no es un río/ es un cielo azul que viaja/pintor de nubes camino/ con sabor a miel e ruana Es que la magia de la imagen que pone en nuestro pensamiento Don Aníbal Sampayo, tiene ese sabor a lo vivido, a lo emocional, a lo simple y cotidiano que el corazón atesora para si. Son 50 años en los que esta canción sigue generando la misma contrición en el alma de quien la oye, de quien la silba, de quien la canta, o simplemente de quien la hace suya cada vez.
Este referente nacional, que desconfía de la fama, y prefiere la tertulia de amigos a una conferencia de prensa, bien sabe lo que es la canción popular y sus composiciones así lo comprueban. Curiosamente esa actitud lo ha llevado a que su presencia en la historia sea más conocida por su detención y posterior exilio en tiempos del proceso, que por la gigantesca obra poética que olímpicamente han ignorado los uruguayos, Ayestarán incluido. (verificar en Folklore Musical Uruguayo Ediciones Arca - 1967).-
Nacido en 1926 (6/08/26), en medio de una familia de músicos y acordeonistas de la campaña de Paysandú, pronto la guitarra y el canto fueron el entretenimiento de las calurosas siestas de la zona de Los Alamos. Allí, junto a sus padres conoció todas las labores del campo, hasta que lo enviaron a la ciudad para que aprendiera el oficio de tornero. Egresó a los 16 años de la Escuela Industrial, y pronto la empresa de los Ferrocarriles Miudland lo contrató para sus talleres de la capital sanducera. De espíritu libre y sencillo, pronto se dio cuenta de que eso no era lo suyo, por lo que para desesperación de su familia abandono este trabajo. Por esa decisión se tuvo que venir a vivir a la Estancia El Cardo de la zona de Young y trabajar allí con un tío materno que era Capataz.(1942). Por dos años Aníbal Sampayo trajinó entre El 88 y el Camino a Fray Bentos con sus canciones en cuanta oportunidad hubo, hasta que a los 18 años decidió irse con sus sueños al Paraguay. Es en su período younguense que compone su primera obra, una polka festiva llamada La del rengo. Ya en Paraguay, su faceta de compositor se ve beneficiada tempranamente por el famoso interprete Samuel Aguayo, quien le graba la guarania Noche de amor en un disco suyo. Compuesta inicialmente como aire litoraleño durante su estancia en El Cardo, este artista paraguayo la transformó y la divulgó en este nuevo formato para su público. En ese país cultivo todos los oficios, incluso aparte de trabajar en el Circo de los Hnos Baldovino, llego a trabajar hasta de cómico con una compañía de toreros. Esta vida ambulante le permitió conocer la América profunda, la de los pueblos perdidos en medio e la selva o de los inhóspitos rincones de la cordillera. Es alrededor de 1950 cuando es contratado por Radio Nacional de Paraguay como integrante de su cuerpo artístico, y es allí donde conoce a Cristino Baez Monje que lo inicia en la ejecución del arpa guaraní. Si a su estilo le faltaba algo para dar forma a la canción litoraleña, no hay duda de que esta contribución armónica le da ese toque musical propio a sus canciones, y que por consiguiente mezclan en su ejecución el ambiente rumoroso de la corriente del río, con el caer de los sauces al ritmo del canto de torcazas y del sigiloso movimiento del biguá.-
Con la caída del Presidente paraguayo Federico Chávez en manos de las fuerzas del Gral Stroessner, Sampayo debe emigrar a Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, a partir de donde inicia un período que lo llevará a recorrer países americanos como el Perú, Venezuela, Colombia y Ecuador, e incluso Panamá, a donde volverá más tarde homenajeado por el Gral Omar Torrijos. En 1956, el compositor de Ki-chororo retorna a Uruguay y se lo encuentra por entonces hasta 1956 actuando en las fonoplateas de las radios El Espectador y Carve. Para entonces sus composiciones ya forman parte de los repertorios de los más encumbrados folkloristas, llegando al colmo de que sus canciones son conocidas en Uruguay por los discos de Los Fronterizos, de Los Quilla Huasi o Jorge Cafrune, que por si mismo. Este especto de su producción artística, ha sido la tónica que ha tenido toda su vida y que hace que los intérpretes de sus obras sean más conocidos que el propio autor. Acaso no es eso lo que sucede con esa tremenda elegía de amor que es Cautiva del Río. Paralelamente a la temática del amor de relación, el poeta sanducero desarrolló una intensa producción de amor al prójimo como lo ha dicho el mismo. Con fuerte contenido social, su preocupación ha sido siempre la dureza de la vida del hombre de nuestro campo, la del mensú del yerbatal, la de los tumberos de las minas de los países andinos y hasta la de los postergados del colector que hacen del río su jornal.
Según consta en los registros de SADAIC de Buenos Aires, entre 1960 y 1963 se habían registrado en ese período 35 versiones grabadas de Río de los pájaros por diferentes interpretes, entre las que se incluye a la de Los Huanca Huá, Mercedes Sosa, Los Cantores de Salavina o Los Trovadores, aparte de los ya mencionados anteriormente. Pero su labor no sólo estaba en ello, sino que también es integrante de los artistas fundadores del famoso Festival de Folklore de Cosquín. Allí los fanáticos de sus composiciones año a año esperaban con ansiedad sus nuevas obras en la voz de conocidos intérpretes argentinos que concurrían al festival. Es así que canciones como Dende gurí, o Garzas viajeras, o Vea Patrón a partir de los 60 s tuvieron un inusitado suceso en dicho escenario, suceso del que sus compatrrotas no se dieron por enterados. Pero esta bastísima obra poética ha formado varias generaciones de cantautores, que desarrollando su propia personalidad, han tenido (según declaraciones de ellos mismos) en Sampayo su referente fundamental como en el caso de nuestro José Carbajal, o de los argentinos Ramona Galarza, Víctor Heredia, Los Hermanos Cuestas, la chilena Ginette Acevedo y de casi toda la música que aun hoy perdura en las provincias de Entre Ríos, Santa Fé y Misiones. Por eso nuestro homenaje reivindicatorio a este gigantesco compositor al cumplirse los 50 años de la creación de ese himno que es Río de los pájaros, canción que permite reencontrar a la gente de un antes y de un después en un solo legado cultural, como lo es el suyo.-
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