De la "Balota" a la Credencial de Banda Magnética
La palabra comicios no es reciente como uno podría pensar. Ella ya aparece en la república romana como forma latina comitium y con ella se designaba a las de cada una de las tres formas en que se integraba la sociedad romana. Estas asambleas correspondían respectivamente a la comitia curiata, a la comitia centuariata y a la comitia tributa. Los comicios curiales, integrados exclusivamente por la aristocracia, son los de más antiguos, ya que se heredan del Imperio. La segunda, era en sus inicios una reunión de los integrantes de las milicias ciudadanas, pero al llevarse a cabo la reforma democrática del siglo III AC, fue ampliada a otros sectores. En estos Comicios Centuriados se decidía la paz o la guerra, se elegían los magistrados ordinarios y extraordinarios, a los decenviros e incluso a los tribunos militares. Por último, los comicios tribales fueron la forma más democrática que alcanzó Roma hacia el 287 AC abarcando la mayoría de la población. Si nos ajustamos a este origen, la significación actual del término comicios, éste dista mucho del significado romano, ya que dicho término es actualmente aplicado al acto electivo para designar cargos políticos o representativos y no resolutivos. Esta elección de cargos, ya se usaba en nuestro país durante el período de la dominación española en los Cabildos, mediante el cual los habitantes regían los destinos de la ciudad de Montevideo. A la sola excepción del creado directamente por Zabala, la población siempre eligió a sus cabildantes y regidores. Precisamente, esta incipiente democracia funcional fue motivo de permanentes turbulencias entre el cuerpo capitular y los gobernadores coloniales. El caso más notorio es el Cabildo de Montevideo del 21 de septiembre de 1808, en el que por primera vez un pueblo de América toma su propia autodeterminación. Posteriormente durante la época artiguista, la elección de representantes fue de una de las mayores preocupaciones del prócer, a fin de que sus actitudes e ideas fueran de tratamiento de consenso (Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana). Para 1830, los asambleístas que consagraron la primer Constitución, así como el primer gobierno legislativo, fueron elegidos en asambleas representativas de distintas regiones del país. La figura del Presidente, desde entonces hasta 1922, no fue elegida directamente por comicios directos como hoy sucede, sino que su designación corría por cuenta de la Asamblea General Constituyente. Esta Constitución de la naciente república contenía ciertas limitaciones al voto, por lo que no todos podía participar de ella de los comicios. Hasta la Constitución de 1918-19, las mujeres, los analfabetos, los sirvientes a sueldo, peones, jornaleros, soldados de línea, los individuos de notoria vagancia, o quienes tuvieran hábito de ebriedad no podían sufragar en los comicios que se efectuaban cada tres o seis años respectivamente. Es de entender que el inicial buen espíritu que se aplico a esta limitación, se vio pronto desvirtuado en el transcurso de los años, llegando al colmo de que un Jefe Político de un departamento encarcelara el día de las elecciones a todos aquellos habitantes de su villa sospechosos de no votar a su favor, alegando que los mismos estando encuadrados en aquellas limitaciones pretendían participar de los comicios. Luego de 1919, un nuevo espíritu civilista fue encarado en el país, y las limitaciones fueron paulatinamente derogadas. Los comicios iniciales, eran a Voto cantado por lo que el ciudadano habilitado proclamaba públicamente su preferencia ante un notario, habilitado a tal fin. Es de suponer que esta falta de privacidad, se prestaba para todo tipo de presiones externas y condicionamientos. En vista de los atropellos, y notorias apretadas por parte de grupos afines a algún caudillo, en 1878 una ley instituyó el voto por sobre cerrado. En este se debía poner una boleta o balota donde el ciudadano debía rubricar una lista de candidatos a su elección y entregarla a la autoridad electoral. En el transcurso de la historia, hay comicios que deben haber sido excepcionales de presenciar. Uno de ellos debiera ser el de 1922, en el cual el Ing. José Serrato (candidato colorado) le gana por escaso margen al Dr. Luis Alberto de Herrera (candidato blanco). En esta reñida lucha electoral, también se elegía por primera vez al Presidente en forma directa por parte de la ciudadanía, tal como se da hoy en día. Otro acto comicial que figura en los anales de nuestra historia como excepcional, fue el de 1958 en el cual el Partido Nacional, después de 99 años de Gobierno Colorado ininterrumpidos, gana las elecciones accediendo así a la presidencia. Hoy son otros tiempos, otras realidades, ya que si damos una mirada a la cualidad de representes, en la Constitución de 1830, aquellos que quisieran ser elegidos en comicios para diputados, senadores o Presidente de la República, debían contar según la Carta Magna con
un capital de cuatro mil pesos, o profesión, o arte, u oficio útil que le produzca una renta equivalente
. La laxitud del orden jurídico imperante durante el Siglo XIX genero diversos actos que contribuían a alterar los resultados, por la vía que fuera. Tal es el caso del famoso episodio del café frío en una localidad de Lavalleja. Cuenta la anécdota que el comisario del pueblo no tuvo mejor idea, para desembarazarse del candidato de la oposición a su partido, que encarcelarlo dos días antes de la elección por haberle servido en el bar de su propiedad un café frío durante una recorrida. Una muestra de esas circunstancias y ambiente de la vida del siglo XIX y parte de los inicios del XX, las pintan con humor Los Partes de Don Menchaca y hasta el mismo Juan el zorro. Pero a pesar de los años y la modernización, siempre se generan jugosas leyendas acerca de los comicios, aunque por obvias razones de legalidad y orden, hoy en día estas responden al comportamiento de los electores. Caso como el del voto escondido en un armario del cuarto secreto para mantener su cualidad de tal, o la colocación de billetes de moneda en curso en su interior, forman ese rosario de diferentes crónicas comiciales. Entre las más rebuscadas está el de aquella vecina, que favorecida por su apariencia de anciana, concurrió a votar presa de un notorio parkinson, con el fin de no tener que efectuar la tradicional cola de las horas pico. Entre el temblequeo de sus pasos, y el inseguro apoyo del bastón, no se percató de que un vecino que integraba la mesa electora la miraba sorprendido de tan espectacular y repentino cambio de salud. La supuesta enferma anciana sólo atino a mirar hacia otro lado y pasar orgullosa por delante de todos aquellos, que condolidos del mal que le aquejaba, solidariamente le cedían la posibilidad de votar sin espera. Muchos se quejan de la dificultad para introducir la lista en el sobre. Lo que no saben es que esto esta hecho a propósito, ya que con ello se evita la tentación de introducir, a manera de voto, cualquier objeto o artefacto extraño dentro de él. El más común de los hechos es la desaparición de listas del cuarto secreto, cosa que tiene sobre si una larga historia. Debido a esto es que los partidos insisten en que cada votante debe llevar su lista. El último e infaltable chiste es el de aquel ciudadano que a dos minutos de cerrar el colegio electoral, aparece a votar consultando si por casualidad es allí donde debe sufragar según su credencial.-
Este espacio....o blog, nació hace años...ahora renació de sus cenizas como el ave. Todo lo que esta escrito es obra y creación de Hugo, a no confundirse….de Hugo.
Thursday, June 22, 2006
DE FERIADOS Y NOSTALGIAS
Imagínense una conversación donde se afirme seriamente que el Gral. Juan Antonio Lavalleja, aprovechando el feriado del 19 de abril desembarcó en la Agraciada, ocasión más que propicia para ello por el obligado franco de la mayoría de los soldados brasileños en ese día. O que también aprovechando igualmente el feriado del 12 de octubre, este mismo General Patriota derrotó a los invasores brasileños en Sarandí, por el hecho de que dado el día festivo contaba por tal con más gauchos que de costumbre para sus huestes.
Quizás esto sea una exégesis del disparate, pero no resulta así si comento que la mayoría de los adolescentes piensa que el 25 de agosto es feriado a consecuencia de La Noche de la Nostalgia, ¡y créalo!
Me sucedió cuando le comento a mis alumnos que el próximo jueves no tendríamos clase por ser feriado de ese día. Muy suelto de cuerpo y seguro, un alumno dijo: -¡Ah, es por la noche de la nostalgia!, ¿no?
Si medimos la distancia entre los disparates iniciales y esto vemos que precisamente no hay un abismo entre ambas como se supone. Como me vi abrumado por el juicio de este alumno, en otros grupos de adolescentes a manera de sondeo, deje escapar el comentario del feriado próximo, y con ligeras variantes la situación fue casi la misma.-
Que es lo que pasa entonces para que suceda esto, ya que un país que no recuerda su gesta está invariablemente condenado. Uno supone que las lecciones de historia de la escuela, esas que no se olvidan más, siguen funcionando y que la exaltación del Cabildo de setiembre 1808, del Grito de Asencio o la Liga Federal, siguen ocupando el centro donde se desarrolla la conciencia nacional. ¿Qué es lo que falla entonces para que esto suceda?
Si consulto a unos, seguramente me dirán que la ficción del entretenimiento generador de un suelo de fantasía es mucho más poderosa que la mística de la historia propia del suelo que se pisa.
Otros resucitarán aquella culpa que nos endilgaban en los 60: estar plenamente inmersos en la alineación porque nos gustaba escuchar a Los Beatles o leer a Allen Grimberg.
Otros dirán que se lee poco y se mira mucho, cosa que hace también que hoy algún católico desprevenido se permita un viso de duda de las Sagradas Escrituras frente al embate ficcional del Código da Vinci de Dan Brown.
Si miramos a vuelo de pájaro (por altura y no por ligereza) podemos ver que históricamente los medios de información han ido cambiando el centro en torno al cual se gesta la importancia de su función. Hoy un medio de información está más cerca del entretenimiento que de la formación, más cerca del show que de la verdad. Esto no es una crítica frontal a los medios, pero si a sus consumidores, los cuales en medio del vendaval de la vida van tendiendo a cambiar su realidad por una realidad acomodada que resulta artificial y sin base. Desde las telenovelas a la publicidad, bien saben de la tendencia natural del ser humano contemporáneo a la suplantación de la realidad (como dijera mi abuela: ...por pajaritos en la cabeza ). Es como que no hay una segmentación clara de los medios y que monotemáticamante todo tiene que pasar por el entretenimiento a ultranza para tener validez y carecer de contenidos. Este proceso hace automáticamente que la cultura (patrimonio de todos) quede reducida a pequeños grupos y no sea de mayorías, como es dable de que así sea. Más aun, esta situación hace a su vez que también que esos pequeños güetos culturales pierdan la perspectiva y aumenten más aun la distancia con el resto de la sociedad, en menoscabo de los contenidos que detentan.
Es muy difícil de que los caminos sociales emprendidos retornen (como en el juego de la oca) al punto inicial. Más aun cuando se vive un período cuasi barroco y post modernista, al que el marasmo tecnológico oculta la caída libre en la que se está sumido. Sólo la paciencia del tiempo y la oportuna disponibilidad de reservas podrán alimentar, llegado un tiempo arcaico, caminos certeros y dotar de nuevas direcciones a la marcha de los hombres -
Imagínense una conversación donde se afirme seriamente que el Gral. Juan Antonio Lavalleja, aprovechando el feriado del 19 de abril desembarcó en la Agraciada, ocasión más que propicia para ello por el obligado franco de la mayoría de los soldados brasileños en ese día. O que también aprovechando igualmente el feriado del 12 de octubre, este mismo General Patriota derrotó a los invasores brasileños en Sarandí, por el hecho de que dado el día festivo contaba por tal con más gauchos que de costumbre para sus huestes.
Quizás esto sea una exégesis del disparate, pero no resulta así si comento que la mayoría de los adolescentes piensa que el 25 de agosto es feriado a consecuencia de La Noche de la Nostalgia, ¡y créalo!
Me sucedió cuando le comento a mis alumnos que el próximo jueves no tendríamos clase por ser feriado de ese día. Muy suelto de cuerpo y seguro, un alumno dijo: -¡Ah, es por la noche de la nostalgia!, ¿no?
Si medimos la distancia entre los disparates iniciales y esto vemos que precisamente no hay un abismo entre ambas como se supone. Como me vi abrumado por el juicio de este alumno, en otros grupos de adolescentes a manera de sondeo, deje escapar el comentario del feriado próximo, y con ligeras variantes la situación fue casi la misma.-
Que es lo que pasa entonces para que suceda esto, ya que un país que no recuerda su gesta está invariablemente condenado. Uno supone que las lecciones de historia de la escuela, esas que no se olvidan más, siguen funcionando y que la exaltación del Cabildo de setiembre 1808, del Grito de Asencio o la Liga Federal, siguen ocupando el centro donde se desarrolla la conciencia nacional. ¿Qué es lo que falla entonces para que esto suceda?
Si consulto a unos, seguramente me dirán que la ficción del entretenimiento generador de un suelo de fantasía es mucho más poderosa que la mística de la historia propia del suelo que se pisa.
Otros resucitarán aquella culpa que nos endilgaban en los 60: estar plenamente inmersos en la alineación porque nos gustaba escuchar a Los Beatles o leer a Allen Grimberg.
Otros dirán que se lee poco y se mira mucho, cosa que hace también que hoy algún católico desprevenido se permita un viso de duda de las Sagradas Escrituras frente al embate ficcional del Código da Vinci de Dan Brown.
Si miramos a vuelo de pájaro (por altura y no por ligereza) podemos ver que históricamente los medios de información han ido cambiando el centro en torno al cual se gesta la importancia de su función. Hoy un medio de información está más cerca del entretenimiento que de la formación, más cerca del show que de la verdad. Esto no es una crítica frontal a los medios, pero si a sus consumidores, los cuales en medio del vendaval de la vida van tendiendo a cambiar su realidad por una realidad acomodada que resulta artificial y sin base. Desde las telenovelas a la publicidad, bien saben de la tendencia natural del ser humano contemporáneo a la suplantación de la realidad (como dijera mi abuela: ...por pajaritos en la cabeza ). Es como que no hay una segmentación clara de los medios y que monotemáticamante todo tiene que pasar por el entretenimiento a ultranza para tener validez y carecer de contenidos. Este proceso hace automáticamente que la cultura (patrimonio de todos) quede reducida a pequeños grupos y no sea de mayorías, como es dable de que así sea. Más aun, esta situación hace a su vez que también que esos pequeños güetos culturales pierdan la perspectiva y aumenten más aun la distancia con el resto de la sociedad, en menoscabo de los contenidos que detentan.
Es muy difícil de que los caminos sociales emprendidos retornen (como en el juego de la oca) al punto inicial. Más aun cuando se vive un período cuasi barroco y post modernista, al que el marasmo tecnológico oculta la caída libre en la que se está sumido. Sólo la paciencia del tiempo y la oportuna disponibilidad de reservas podrán alimentar, llegado un tiempo arcaico, caminos certeros y dotar de nuevas direcciones a la marcha de los hombres -
50 años de la canción "Rio de los Pajaros"
Un coro entusiasta de voces, canta en medio de un asado gurisito pelo chuzo/ ojitos de yacaré/ barriguita chifladora/ lomito color café/. Esta situación era un ritual repetido y emocionalmente sentido en los 60 s, cuando los amigos se reunían a compartir. Era la confirmación de una incipiente identidad nacional, que en cada uno de nosotros se revelaba en la convivencia con el cercano prójimo.
¿Quién puede negarse el disfrute interior que significa el contenido de las estrofas de esta canción? ¿Quien no ha hecho alguna vez noche al borde de un arroyo, o al borde del río patrio?.¿Quien no ha sentido entonces como suyo en esas circunstancias aquello que dice que: ...el Uruguay no es un río/ es un cielo azul que viaja/pintor de nubes camino/ con sabor a miel e ruana Es que la magia de la imagen que pone en nuestro pensamiento Don Aníbal Sampayo, tiene ese sabor a lo vivido, a lo emocional, a lo simple y cotidiano que el corazón atesora para si. Son 50 años en los que esta canción sigue generando la misma contrición en el alma de quien la oye, de quien la silba, de quien la canta, o simplemente de quien la hace suya cada vez.
Este referente nacional, que desconfía de la fama, y prefiere la tertulia de amigos a una conferencia de prensa, bien sabe lo que es la canción popular y sus composiciones así lo comprueban. Curiosamente esa actitud lo ha llevado a que su presencia en la historia sea más conocida por su detención y posterior exilio en tiempos del proceso, que por la gigantesca obra poética que olímpicamente han ignorado los uruguayos, Ayestarán incluido. (verificar en Folklore Musical Uruguayo Ediciones Arca - 1967).-
Nacido en 1926 (6/08/26), en medio de una familia de músicos y acordeonistas de la campaña de Paysandú, pronto la guitarra y el canto fueron el entretenimiento de las calurosas siestas de la zona de Los Alamos. Allí, junto a sus padres conoció todas las labores del campo, hasta que lo enviaron a la ciudad para que aprendiera el oficio de tornero. Egresó a los 16 años de la Escuela Industrial, y pronto la empresa de los Ferrocarriles Miudland lo contrató para sus talleres de la capital sanducera. De espíritu libre y sencillo, pronto se dio cuenta de que eso no era lo suyo, por lo que para desesperación de su familia abandono este trabajo. Por esa decisión se tuvo que venir a vivir a la Estancia El Cardo de la zona de Young y trabajar allí con un tío materno que era Capataz.(1942). Por dos años Aníbal Sampayo trajinó entre El 88 y el Camino a Fray Bentos con sus canciones en cuanta oportunidad hubo, hasta que a los 18 años decidió irse con sus sueños al Paraguay. Es en su período younguense que compone su primera obra, una polka festiva llamada La del rengo. Ya en Paraguay, su faceta de compositor se ve beneficiada tempranamente por el famoso interprete Samuel Aguayo, quien le graba la guarania Noche de amor en un disco suyo. Compuesta inicialmente como aire litoraleño durante su estancia en El Cardo, este artista paraguayo la transformó y la divulgó en este nuevo formato para su público. En ese país cultivo todos los oficios, incluso aparte de trabajar en el Circo de los Hnos Baldovino, llego a trabajar hasta de cómico con una compañía de toreros. Esta vida ambulante le permitió conocer la América profunda, la de los pueblos perdidos en medio e la selva o de los inhóspitos rincones de la cordillera. Es alrededor de 1950 cuando es contratado por Radio Nacional de Paraguay como integrante de su cuerpo artístico, y es allí donde conoce a Cristino Baez Monje que lo inicia en la ejecución del arpa guaraní. Si a su estilo le faltaba algo para dar forma a la canción litoraleña, no hay duda de que esta contribución armónica le da ese toque musical propio a sus canciones, y que por consiguiente mezclan en su ejecución el ambiente rumoroso de la corriente del río, con el caer de los sauces al ritmo del canto de torcazas y del sigiloso movimiento del biguá.-
Con la caída del Presidente paraguayo Federico Chávez en manos de las fuerzas del Gral Stroessner, Sampayo debe emigrar a Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, a partir de donde inicia un período que lo llevará a recorrer países americanos como el Perú, Venezuela, Colombia y Ecuador, e incluso Panamá, a donde volverá más tarde homenajeado por el Gral Omar Torrijos. En 1956, el compositor de Ki-chororo retorna a Uruguay y se lo encuentra por entonces hasta 1956 actuando en las fonoplateas de las radios El Espectador y Carve. Para entonces sus composiciones ya forman parte de los repertorios de los más encumbrados folkloristas, llegando al colmo de que sus canciones son conocidas en Uruguay por los discos de Los Fronterizos, de Los Quilla Huasi o Jorge Cafrune, que por si mismo. Este especto de su producción artística, ha sido la tónica que ha tenido toda su vida y que hace que los intérpretes de sus obras sean más conocidos que el propio autor. Acaso no es eso lo que sucede con esa tremenda elegía de amor que es Cautiva del Río. Paralelamente a la temática del amor de relación, el poeta sanducero desarrolló una intensa producción de amor al prójimo como lo ha dicho el mismo. Con fuerte contenido social, su preocupación ha sido siempre la dureza de la vida del hombre de nuestro campo, la del mensú del yerbatal, la de los tumberos de las minas de los países andinos y hasta la de los postergados del colector que hacen del río su jornal.
Según consta en los registros de SADAIC de Buenos Aires, entre 1960 y 1963 se habían registrado en ese período 35 versiones grabadas de Río de los pájaros por diferentes interpretes, entre las que se incluye a la de Los Huanca Huá, Mercedes Sosa, Los Cantores de Salavina o Los Trovadores, aparte de los ya mencionados anteriormente. Pero su labor no sólo estaba en ello, sino que también es integrante de los artistas fundadores del famoso Festival de Folklore de Cosquín. Allí los fanáticos de sus composiciones año a año esperaban con ansiedad sus nuevas obras en la voz de conocidos intérpretes argentinos que concurrían al festival. Es así que canciones como Dende gurí, o Garzas viajeras, o Vea Patrón a partir de los 60 s tuvieron un inusitado suceso en dicho escenario, suceso del que sus compatrrotas no se dieron por enterados. Pero esta bastísima obra poética ha formado varias generaciones de cantautores, que desarrollando su propia personalidad, han tenido (según declaraciones de ellos mismos) en Sampayo su referente fundamental como en el caso de nuestro José Carbajal, o de los argentinos Ramona Galarza, Víctor Heredia, Los Hermanos Cuestas, la chilena Ginette Acevedo y de casi toda la música que aun hoy perdura en las provincias de Entre Ríos, Santa Fé y Misiones. Por eso nuestro homenaje reivindicatorio a este gigantesco compositor al cumplirse los 50 años de la creación de ese himno que es Río de los pájaros, canción que permite reencontrar a la gente de un antes y de un después en un solo legado cultural, como lo es el suyo.-
Un coro entusiasta de voces, canta en medio de un asado gurisito pelo chuzo/ ojitos de yacaré/ barriguita chifladora/ lomito color café/. Esta situación era un ritual repetido y emocionalmente sentido en los 60 s, cuando los amigos se reunían a compartir. Era la confirmación de una incipiente identidad nacional, que en cada uno de nosotros se revelaba en la convivencia con el cercano prójimo.
¿Quién puede negarse el disfrute interior que significa el contenido de las estrofas de esta canción? ¿Quien no ha hecho alguna vez noche al borde de un arroyo, o al borde del río patrio?.¿Quien no ha sentido entonces como suyo en esas circunstancias aquello que dice que: ...el Uruguay no es un río/ es un cielo azul que viaja/pintor de nubes camino/ con sabor a miel e ruana Es que la magia de la imagen que pone en nuestro pensamiento Don Aníbal Sampayo, tiene ese sabor a lo vivido, a lo emocional, a lo simple y cotidiano que el corazón atesora para si. Son 50 años en los que esta canción sigue generando la misma contrición en el alma de quien la oye, de quien la silba, de quien la canta, o simplemente de quien la hace suya cada vez.
Este referente nacional, que desconfía de la fama, y prefiere la tertulia de amigos a una conferencia de prensa, bien sabe lo que es la canción popular y sus composiciones así lo comprueban. Curiosamente esa actitud lo ha llevado a que su presencia en la historia sea más conocida por su detención y posterior exilio en tiempos del proceso, que por la gigantesca obra poética que olímpicamente han ignorado los uruguayos, Ayestarán incluido. (verificar en Folklore Musical Uruguayo Ediciones Arca - 1967).-
Nacido en 1926 (6/08/26), en medio de una familia de músicos y acordeonistas de la campaña de Paysandú, pronto la guitarra y el canto fueron el entretenimiento de las calurosas siestas de la zona de Los Alamos. Allí, junto a sus padres conoció todas las labores del campo, hasta que lo enviaron a la ciudad para que aprendiera el oficio de tornero. Egresó a los 16 años de la Escuela Industrial, y pronto la empresa de los Ferrocarriles Miudland lo contrató para sus talleres de la capital sanducera. De espíritu libre y sencillo, pronto se dio cuenta de que eso no era lo suyo, por lo que para desesperación de su familia abandono este trabajo. Por esa decisión se tuvo que venir a vivir a la Estancia El Cardo de la zona de Young y trabajar allí con un tío materno que era Capataz.(1942). Por dos años Aníbal Sampayo trajinó entre El 88 y el Camino a Fray Bentos con sus canciones en cuanta oportunidad hubo, hasta que a los 18 años decidió irse con sus sueños al Paraguay. Es en su período younguense que compone su primera obra, una polka festiva llamada La del rengo. Ya en Paraguay, su faceta de compositor se ve beneficiada tempranamente por el famoso interprete Samuel Aguayo, quien le graba la guarania Noche de amor en un disco suyo. Compuesta inicialmente como aire litoraleño durante su estancia en El Cardo, este artista paraguayo la transformó y la divulgó en este nuevo formato para su público. En ese país cultivo todos los oficios, incluso aparte de trabajar en el Circo de los Hnos Baldovino, llego a trabajar hasta de cómico con una compañía de toreros. Esta vida ambulante le permitió conocer la América profunda, la de los pueblos perdidos en medio e la selva o de los inhóspitos rincones de la cordillera. Es alrededor de 1950 cuando es contratado por Radio Nacional de Paraguay como integrante de su cuerpo artístico, y es allí donde conoce a Cristino Baez Monje que lo inicia en la ejecución del arpa guaraní. Si a su estilo le faltaba algo para dar forma a la canción litoraleña, no hay duda de que esta contribución armónica le da ese toque musical propio a sus canciones, y que por consiguiente mezclan en su ejecución el ambiente rumoroso de la corriente del río, con el caer de los sauces al ritmo del canto de torcazas y del sigiloso movimiento del biguá.-
Con la caída del Presidente paraguayo Federico Chávez en manos de las fuerzas del Gral Stroessner, Sampayo debe emigrar a Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, a partir de donde inicia un período que lo llevará a recorrer países americanos como el Perú, Venezuela, Colombia y Ecuador, e incluso Panamá, a donde volverá más tarde homenajeado por el Gral Omar Torrijos. En 1956, el compositor de Ki-chororo retorna a Uruguay y se lo encuentra por entonces hasta 1956 actuando en las fonoplateas de las radios El Espectador y Carve. Para entonces sus composiciones ya forman parte de los repertorios de los más encumbrados folkloristas, llegando al colmo de que sus canciones son conocidas en Uruguay por los discos de Los Fronterizos, de Los Quilla Huasi o Jorge Cafrune, que por si mismo. Este especto de su producción artística, ha sido la tónica que ha tenido toda su vida y que hace que los intérpretes de sus obras sean más conocidos que el propio autor. Acaso no es eso lo que sucede con esa tremenda elegía de amor que es Cautiva del Río. Paralelamente a la temática del amor de relación, el poeta sanducero desarrolló una intensa producción de amor al prójimo como lo ha dicho el mismo. Con fuerte contenido social, su preocupación ha sido siempre la dureza de la vida del hombre de nuestro campo, la del mensú del yerbatal, la de los tumberos de las minas de los países andinos y hasta la de los postergados del colector que hacen del río su jornal.
Según consta en los registros de SADAIC de Buenos Aires, entre 1960 y 1963 se habían registrado en ese período 35 versiones grabadas de Río de los pájaros por diferentes interpretes, entre las que se incluye a la de Los Huanca Huá, Mercedes Sosa, Los Cantores de Salavina o Los Trovadores, aparte de los ya mencionados anteriormente. Pero su labor no sólo estaba en ello, sino que también es integrante de los artistas fundadores del famoso Festival de Folklore de Cosquín. Allí los fanáticos de sus composiciones año a año esperaban con ansiedad sus nuevas obras en la voz de conocidos intérpretes argentinos que concurrían al festival. Es así que canciones como Dende gurí, o Garzas viajeras, o Vea Patrón a partir de los 60 s tuvieron un inusitado suceso en dicho escenario, suceso del que sus compatrrotas no se dieron por enterados. Pero esta bastísima obra poética ha formado varias generaciones de cantautores, que desarrollando su propia personalidad, han tenido (según declaraciones de ellos mismos) en Sampayo su referente fundamental como en el caso de nuestro José Carbajal, o de los argentinos Ramona Galarza, Víctor Heredia, Los Hermanos Cuestas, la chilena Ginette Acevedo y de casi toda la música que aun hoy perdura en las provincias de Entre Ríos, Santa Fé y Misiones. Por eso nuestro homenaje reivindicatorio a este gigantesco compositor al cumplirse los 50 años de la creación de ese himno que es Río de los pájaros, canción que permite reencontrar a la gente de un antes y de un después en un solo legado cultural, como lo es el suyo.-
LOS ALMANAQUES NUESTROS DE CADA AÑO
Por estas épocas los almanaques se transforman en objetos de búsqueda frenética. Unos los prefieren de grandes dimensiones, otros confeccionados en varias hojas para anotar en él, otros de tamaño reducido para guardarlos en la billetera. Todos en si conllevan ese sentido que ningún objeto tiene en la vida de las personas, incluso los hay aquellos que los prefieren con nostálgicos paisajes alpinos, o como el invariable almanaque que siempre lucia la cocina de la casa de mi infancia, donde dos gatos dentro de una cesta jugaban con un ovillo de lana., mientras que a sus pies corrían los días y los meses en busca de un nuevo ejemplar para el año siguiente. El almanaque se transformó con el tiempo y su uso en el objeto más carismático de la publicidad, y sino que lo diga aquello de: infaltable en la cartera de la dama o en el bolsillo del caballerooo Pero su característica es tan peculiar que ni siquiera atesora el tiempo que pauta, dado de que no es posible guardarlo de un año para otro. Es la mayor y más difundida conquista del hombre como ser vivo frente a las demás especies, graficar en forma concreta el más abstracto de los conceptos: El Tiempo. Su nombre deriva de la palabra árabe al-manaj, que significaba Libro de los Meses, lugar donde las caravanas anotaban la posición de las estrellas y los días transcurridos de travesía por el desierto. Su origen se remonta posiblemente al siglo XV en su forma convencional, por lo que no es de dudar de que el invento de Gutemberg haya tenido mucho que ver en su difusión.-
Si bien el más antiguo que se conoce procede de Alemania y se remonta a 1457, existe en Francia un sucedáneo de almanaque de origen galo grabado en bronce que data del Siglo II. Salvando distancia también se conserva un naos de la 30ª Dinastía egipcia donde se tiene grabado un calendario de 36 períodos de 10 días que representaban el año egipcio.(378-341 AC). Es indudable que para la existencia del almanaque debió antes existir un Tiempo Universal, un año calendario en la que todos estaban tácitamente de acuerdo. Si bien ya en el Siglo IV AC y en el II AC, los griegos Calipo de Atenas e Hiparco, respectivamente, concibieron la mayor aproximación al Año Trópico (recorrido exacto de la Tierra alrededor del Sol), conocimiento que fue olímpicamente ignorado hasta el siglo XV DC.
De América, el más famoso de los almanaques es el de los Aztecas, que hoy se conserva en el Museo Nal. de Arqueología de México. La tradición occidental ha hecho de los almanaques un objeto confeccionado en cartulina, de forma rectangular que promedia loa 40 ctms. de alto por 20 de ancho, que si lo comparamos al Azteca, nos encontraremos que éste es de forma circular con un diámetro de 3.50 metros, confeccionado en piedra basalto de 20 toneladas de peso, en el centro del cual se encuentra esculpida la imagen del sol. En el derredor inmediato lo circundan 20 glifos que significan los días del mes. En el resto del circulo se resumen todos los conocimientos astronómicos que esta etnia americana disponía hacia el siglo XIV, fecha probable de su confección.
Pero los almanaques toman verdadero impulso hacia el siglo XV, cuando el mundo deja el calendario Juliano de doce meses que se iniciaba en Marzo y finalizaba en Febrero. Es a partir de esta concepción romana que surge la palabra Noviembre (como noveno mes) y Diciembre (como décimo mes), palabras que una vez adoptado el nuevo calendario Gregoriano en el 1582 mantienen la etimología aunque ambos se transformen en onceavo y doceavo mes del año, respectivamente. Pero ya con anterioridad a este hecho, los almanaques habían comenzado a tener una gran popularidad, sobretodo a partir del que imprimió el astrólogo Regiomontano en 1475, el que además de meses, días, lunación, e informaciones varias, tenían predicciones astrológicas para el año de uso del mismo. Esta costumbre (¡aun vigente en nuestros dias!) recibirá por entonces el nombre de almanaques piscatores de los que se conservan los pertenecientes al barcelonés Graballachs de 1487 y el del vienés Engel de 1494. Este furor de los almanaques piscatores tentó incluso a personalidades como Benjamín Franklin, a Wolfang Goethe y a Shiller, los que editaron los suyos con singular suceso y popularidad. Salvando distancias, uno cuando mira estos trabajos piensa inmediatamente en el tradicional Almanaque del Banco de Seguros del Uruguay, almanaque poseedor de una tradición casi centenaria y que por sus páginas han desfilado importantísimos autores de toda una centuria de la cultura y la ciencia de nuestro país.
Por lo general los almanaque de occidente están compuestos por doce folios, mientras que para otras culturas esto varia de acuerdo a los meses de su calendario y al inicio del año. Si bien para nosotros este comienza en enero, para los hebreos el año comienza aproximadamente a la altura de nuestro septiembre, tal como también lo comenzaban con el mes del Vendimiario el calendario Republicano Francés de 1792. Los meses del calendario Hindú coinciden con los signos zodiacales respectivos, por lo que la primer hoja del mismo, denominada Caitra, corresponde a nuestro Marzo-Abril del sigo de Aries. En el caso de los chinos, el almanaque se divide en 24 estaciones o jiegi, de acuerdo a las 24 posiciones equidistantes del Sol sobre al eclíptica.. Como es móvil, la primera hoja fluctúa su comienzo del año entre el 21 d enero y el 20 de febrero del occidental.
Existe aun en la confección del almanaque occidental la discusión de cómo debe ordenarse cada línea semanal del mes. Por un lado están aquellos que sostienen que la semana comienza un lunes y termina un domingo, por aquello de históricamente Dios trabajo seis días creando el mundo y descansó al séptimo. Lo más usual, si observamos hoy en día a los almanaques es que la semana comience el domingo y finalice el sábado por aquello de que es el último día de trabajo (semana inglesa) . - Por otro lado los años tampoco coinciden en los almanaques de las diferentes culturas del mundo, ya que si nuestro año occidental es del 2006, el año judío correspondiente en su almanaque es el 5767. En el caso de los Fundamentalistas Musulmanes, cuando nuestro almanaque marcaba el año 1990, ellos celebraban a partir de Julio de ese año la llegada del 1411, diferencia irregular por tratarse de un calendario lunar. Respecto a esto si observamos detenidamente los almanaques de no hace más de diez años, nos encontraremos de que ellos paralelamente al calendario gregoriano vigente, las hojas del almanaque que gentilmente nos obsequiaba el Almacén de Ramos Generales La Amistad, contaban también con la información del calendario lunar, cuyas lunas menguantes, crecientes y nuevas no eran precisamente sólo para uso de podas, siembras o cortes de pelo.-
Por estas épocas los almanaques se transforman en objetos de búsqueda frenética. Unos los prefieren de grandes dimensiones, otros confeccionados en varias hojas para anotar en él, otros de tamaño reducido para guardarlos en la billetera. Todos en si conllevan ese sentido que ningún objeto tiene en la vida de las personas, incluso los hay aquellos que los prefieren con nostálgicos paisajes alpinos, o como el invariable almanaque que siempre lucia la cocina de la casa de mi infancia, donde dos gatos dentro de una cesta jugaban con un ovillo de lana., mientras que a sus pies corrían los días y los meses en busca de un nuevo ejemplar para el año siguiente. El almanaque se transformó con el tiempo y su uso en el objeto más carismático de la publicidad, y sino que lo diga aquello de: infaltable en la cartera de la dama o en el bolsillo del caballerooo Pero su característica es tan peculiar que ni siquiera atesora el tiempo que pauta, dado de que no es posible guardarlo de un año para otro. Es la mayor y más difundida conquista del hombre como ser vivo frente a las demás especies, graficar en forma concreta el más abstracto de los conceptos: El Tiempo. Su nombre deriva de la palabra árabe al-manaj, que significaba Libro de los Meses, lugar donde las caravanas anotaban la posición de las estrellas y los días transcurridos de travesía por el desierto. Su origen se remonta posiblemente al siglo XV en su forma convencional, por lo que no es de dudar de que el invento de Gutemberg haya tenido mucho que ver en su difusión.-
Si bien el más antiguo que se conoce procede de Alemania y se remonta a 1457, existe en Francia un sucedáneo de almanaque de origen galo grabado en bronce que data del Siglo II. Salvando distancia también se conserva un naos de la 30ª Dinastía egipcia donde se tiene grabado un calendario de 36 períodos de 10 días que representaban el año egipcio.(378-341 AC). Es indudable que para la existencia del almanaque debió antes existir un Tiempo Universal, un año calendario en la que todos estaban tácitamente de acuerdo. Si bien ya en el Siglo IV AC y en el II AC, los griegos Calipo de Atenas e Hiparco, respectivamente, concibieron la mayor aproximación al Año Trópico (recorrido exacto de la Tierra alrededor del Sol), conocimiento que fue olímpicamente ignorado hasta el siglo XV DC.
De América, el más famoso de los almanaques es el de los Aztecas, que hoy se conserva en el Museo Nal. de Arqueología de México. La tradición occidental ha hecho de los almanaques un objeto confeccionado en cartulina, de forma rectangular que promedia loa 40 ctms. de alto por 20 de ancho, que si lo comparamos al Azteca, nos encontraremos que éste es de forma circular con un diámetro de 3.50 metros, confeccionado en piedra basalto de 20 toneladas de peso, en el centro del cual se encuentra esculpida la imagen del sol. En el derredor inmediato lo circundan 20 glifos que significan los días del mes. En el resto del circulo se resumen todos los conocimientos astronómicos que esta etnia americana disponía hacia el siglo XIV, fecha probable de su confección.
Pero los almanaques toman verdadero impulso hacia el siglo XV, cuando el mundo deja el calendario Juliano de doce meses que se iniciaba en Marzo y finalizaba en Febrero. Es a partir de esta concepción romana que surge la palabra Noviembre (como noveno mes) y Diciembre (como décimo mes), palabras que una vez adoptado el nuevo calendario Gregoriano en el 1582 mantienen la etimología aunque ambos se transformen en onceavo y doceavo mes del año, respectivamente. Pero ya con anterioridad a este hecho, los almanaques habían comenzado a tener una gran popularidad, sobretodo a partir del que imprimió el astrólogo Regiomontano en 1475, el que además de meses, días, lunación, e informaciones varias, tenían predicciones astrológicas para el año de uso del mismo. Esta costumbre (¡aun vigente en nuestros dias!) recibirá por entonces el nombre de almanaques piscatores de los que se conservan los pertenecientes al barcelonés Graballachs de 1487 y el del vienés Engel de 1494. Este furor de los almanaques piscatores tentó incluso a personalidades como Benjamín Franklin, a Wolfang Goethe y a Shiller, los que editaron los suyos con singular suceso y popularidad. Salvando distancias, uno cuando mira estos trabajos piensa inmediatamente en el tradicional Almanaque del Banco de Seguros del Uruguay, almanaque poseedor de una tradición casi centenaria y que por sus páginas han desfilado importantísimos autores de toda una centuria de la cultura y la ciencia de nuestro país.
Por lo general los almanaque de occidente están compuestos por doce folios, mientras que para otras culturas esto varia de acuerdo a los meses de su calendario y al inicio del año. Si bien para nosotros este comienza en enero, para los hebreos el año comienza aproximadamente a la altura de nuestro septiembre, tal como también lo comenzaban con el mes del Vendimiario el calendario Republicano Francés de 1792. Los meses del calendario Hindú coinciden con los signos zodiacales respectivos, por lo que la primer hoja del mismo, denominada Caitra, corresponde a nuestro Marzo-Abril del sigo de Aries. En el caso de los chinos, el almanaque se divide en 24 estaciones o jiegi, de acuerdo a las 24 posiciones equidistantes del Sol sobre al eclíptica.. Como es móvil, la primera hoja fluctúa su comienzo del año entre el 21 d enero y el 20 de febrero del occidental.
Existe aun en la confección del almanaque occidental la discusión de cómo debe ordenarse cada línea semanal del mes. Por un lado están aquellos que sostienen que la semana comienza un lunes y termina un domingo, por aquello de históricamente Dios trabajo seis días creando el mundo y descansó al séptimo. Lo más usual, si observamos hoy en día a los almanaques es que la semana comience el domingo y finalice el sábado por aquello de que es el último día de trabajo (semana inglesa) . - Por otro lado los años tampoco coinciden en los almanaques de las diferentes culturas del mundo, ya que si nuestro año occidental es del 2006, el año judío correspondiente en su almanaque es el 5767. En el caso de los Fundamentalistas Musulmanes, cuando nuestro almanaque marcaba el año 1990, ellos celebraban a partir de Julio de ese año la llegada del 1411, diferencia irregular por tratarse de un calendario lunar. Respecto a esto si observamos detenidamente los almanaques de no hace más de diez años, nos encontraremos de que ellos paralelamente al calendario gregoriano vigente, las hojas del almanaque que gentilmente nos obsequiaba el Almacén de Ramos Generales La Amistad, contaban también con la información del calendario lunar, cuyas lunas menguantes, crecientes y nuevas no eran precisamente sólo para uso de podas, siembras o cortes de pelo.-
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